En refrigeración, una unión mal ejecutada no solo “se ve fea”: pierde refrigerante, baja rendimiento, fuerza al compresor a trabajar más y termina elevando el consumo eléctrico. Por eso, elegir el tipo de soldadura y el consumible correcto impacta directamente en eficiencia, durabilidad y costos operativos (energía + mantenimiento + reprocesos).
1) Soldadura fuerte (brazing) con aleaciones Cobre–Fósforo y Cobre–Fósforo–Plata
En líneas de cobre (tubería de refrigeración, intercambiadores y uniones cobre–cobre), la soldadura fuerte es el estándar porque genera uniones firmes, selladas y estables ante vibración y cambios térmicos.
ARGENTA SP-15 (Cobre–Fósforo–Plata, 15% plata)
Esta aleación está planteada como una opción “todo terreno” para cobre, con muy buena fluidez y trabajo a temperatura moderada (rango de fusión aprox. 643–802 °C). Destaca por su ductilidad (elongación >10% en la ficha) y por ayudar a obtener soldaduras firmes y sin porosidad cuando se aplica correctamente. En términos operativos, su ventaja está en reducir retrabajos: una unión más dúctil y estable suele tolerar mejor dilataciones y vibración, lo que se traduce en menos microfugas a lo largo del tiempo.
ARGENTA SP-5 (Cobre–Fósforo–Plata)
Pensada como alternativa industrial para soldadura fuerte con plata y baja temperatura de trabajo (rango de fusión aprox. 643–771 °C). En cobre–cobre, la ficha indica que no requiere fundente, lo cual puede simplificar el proceso y ahorrar en consumibles y limpieza. Operativamente, menos pasos = menos tiempo por unión y menor riesgo de contaminación por residuos si se controlan bien las superficies.
SOLDARGEN 100 (Cobre–Fósforo)
Es una aleación para soldar a baja temperatura con carácter “autodecapante” en uniones cobre–cobre (según la ficha, puede evitar el uso de fundente en ese caso) y un rango de fusión aprox. 710–793 °C. Su punto fuerte suele ser el costo del material (al no incorporar plata) y la practicidad en trabajos repetitivos. La ficha también recalca buena fluidez y rendimiento, lo que ayuda a mantener productividad estable.
Impacto directo en eficiencia y costos
- Menos fugas = menos recargas y menos horas de servicio correctivo.
- Uniones estables sostienen la presión y el vacío, preservando el rendimiento del sistema.
- Buen mojado/fluidez reduce “soldaduras frías” y retrabajo, bajando costo por instalación.
- Uniones con mejor sellado evitan que el equipo opere fuera de sus parámetros, lo que protege compresor y reduce consumo energético a mediano plazo.
2) Uso de fundente: cuándo es necesario y cómo influye en el costo final
En refrigeración no todas las uniones son cobre–cobre. Cuando aparecen latón, bronce, aceros, inoxidables o aleaciones con níquel, el fundente se vuelve clave para asegurar mojado y limpieza química de la unión.
ARGENTA “U” (fundente en crema, soldadura fuerte con plata)
Se presenta como fundente universal en pasta, con un espectro amplio de protección y temperatura de trabajo aprox. 540–980 °C. En la hoja se recomienda especialmente para uniones cobre–cobre y aleaciones base cobre, y se menciona su uso con inox, níquel y carburos, entre otros. También señala precauciones: contiene compuestos con sales (relacionadas a ácido fluorhídrico), por lo que se debe trabajar con ventilación adecuada y protección (guantes, gafas, etc.).
Eficiencia y costos con fundente
- Un fundente correcto evita falta de mojado, que es una de las causas típicas de microfugas.
- Reduce retrabajo y “parches” posteriores.
- Mejora consistencia del proceso (más importante cuando hay varios técnicos o alta rotación).
3) Soldadura de aluminio: otro mundo (y otro fundente)
Si tu trabajo incluye aluminio (aletas, piezas, componentes específicos), no conviene “improvisar” con consumibles de cobre.
ARGENTA FLUX 300 (fundente para aluminio)
Fundente en polvo para soldadura fuerte del aluminio y sus aleaciones, con rango de trabajo aprox. 550–650 °C. La ficha destaca que favorece uniones firmes, evita fundición del metal base y previene inclusiones/óxidos en la unión, mejorando la calidad final.
Recomendaciones prácticas Electrofrio (selección rápida)
- Cobre–cobre en refrigeración (tubería/intercambiador): prioriza aleaciones Cobre–Fósforo o Cobre–Fósforo–Plata (SP-5, SP-15 o Soldargen 100) según exigencia mecánica, criticidad de la unión y presupuesto.
Hojas Tecnicas de Soldadura
- Cuando haya latón/bronce/aleaciones especiales: considera fundente tipo ARGENTA “U” para asegurar mojado y reducir fallas por limpieza insuficiente.
Hojas Tecnicas de Soldadura
- Aluminio: usa fundente específico como FLUX 300 (no mezclar “por costumbre” consumibles de cobre).
- Costo operativo manda: en sistemas críticos (cámaras, supermercados, industrias), suele ser más rentable invertir en consumible que reduzca retrabajo/fugas que “ahorrar” en material y pagar después con recargas, paradas y horas técnicas.
- Estandariza tu proceso: mismo tipo de aleación por tipo de unión + checklist de limpieza y control visual. Menos variación = menos fallas.
Conclusión
La soldadura en refrigeración no es un detalle: es un punto de control que define estanqueidad, confiabilidad y eficiencia energética del sistema. Aleaciones para cobre (con o sin plata) y el uso correcto de fundentes —como los descritos en las hojas técnicas— permiten lograr uniones más estables, reducir microfugas y minimizar retrabajos. En la práctica, esto se traduce en menores costos operativos, menos paradas y equipos que mantienen su rendimiento por más tiempo.
En Electrofrio, te asesoramos, contáctanos.